Hay restaurantes que nacen de un plan de negocios y otros que nacen de la necesidad de seguir cocinando cuando el mundo se detuvo. Comal Oculto es de los segundos. Oscar Barba y Bárbara Mondragón lo abrieron en plena pandemia, en San Miguel Chapultepec, con una sola mesa común para catorce personas y un puñado de antojitos mexicanos. Los primeros comensales fueron los vecinos. Después, de boca en boca, empezó a llegar gente de otras zonas de la ciudad —y eventualmente llegó también la Guía Michelin, que les dio el Bib Gourmand, ese reconocimiento que premia justo lo que Comal Oculto hace tan bien: cocina con personalidad, ejecución cuidada y una relación calidad-precio que cada vez es más difícil de encontrar.

Hoy ya no están en el local original —ese quedó como punto de comida para llevar— sino a unas cuadras, en un espacio donde manejan dos menús completamente distintos según la hora. De miércoles a domingo, de 9:00 a 16:00 sirven el menú de antojitos; de 18:00 a 22:00, otro. En el horario de comida no aceptan reservaciones, y el límite es claro: el último comensal entra a las 3:30 de la tarde. Llegamos a las 3:00 y, con algo de suerte, la espera fue de apenas quince minutos. Vale la pena saberlo de antemano si no quieres quedarte fuera.

La carta del día es un recorrido completo por el repertorio de antojitos mexicanos: quesadillas, gorditas, tlacoyos, sopes, tacos, enchiladas, enfrijoladas, enmoladas, chilaquiles, flautas —tradicionales y ahogadas. Pero hay un hilo conductor que no te puedes perder: el chamorro de cerdo confitado, que aparece reinventado en distintos formatos por todo el menú. Probamos la gordita especial, rellena de chicharrón prensado y ese mismo chamorro confitado; un sope de guisado de setas en salsa verde; una flauta ahogada de chamorro; y una enmolada de queso. Todo, sin excepción, delicioso.

Las porciones generosas, el servicio ágil y amable, y los platillos servidos con un esmero que no esperarías a esos precios. Para acompañar, un par de Bohemia Oscura —lo justo para un menú así de contundente.

La cuenta cerró en $325 por persona, más el 15% de propina. Para lo que se come y cómo se come, es de las relaciones calidad-precio más honestas que he encontrado últimamente.
Lo que no probé todavía es el menú de la noche, que según me dijeron es completamente distinto al de la tarde. Tendré que volver —y cuando lo haga, lo cuento aquí.
Comal Oculto
Gobernador Protasio Tagle 66A, San Miguel Chapultepec, CDMX
Miércoles a domingo, 9:00–16:00 y 18:00–22:00
Sin reservaciones en el horario de comida (último comensal: 15:30)
Cuenta aproximada: $325 por persona + propina
— Ilyas Kaif

